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Lo que te dejas…

Tomar la decisión de coger y hacerte las maletas para marcharte de tu casa durante un año, no es fácil. Y quien diga lo contrario, miente.

Muchas personas, cuando les cuento que me marcho, me preguntan por mi pareja. ¿Qué vais a hacer tanto tiempo separados? Y él, ¿qué opina?… (De eso ya hablaré más adelante, cuando pueda opinar de mantener una relación a distancia, por el momento, no lo sé)

La verdad es que la situación de cada persona cuando decide partir, es distinta. La mía es: He terminado un grado, estoy a 3 exámenes y el depósito y entrega del TFG, de terminar otro (Hice magisterio de infantil, y ahora primaria, por lo que me han convalidado un montón de créditos). Vivo con mis padres.

Y, sinceramente, mis amigos, y mi novio, son lo que menos me preocupan. Sé que van a estar ahí cuando vuelva. Me voy un año, y aquí al lado, nos podremos ver en algunas ocasiones y mantendremos el contacto durante mi estancia.

A mí, lo que me preocupa son mis abuelos. Es una espinita que está ahí, clavada. Dentro de mí. Yo tengo dos abuelos: un abuelo y una abuela, uno de cada parte. Y los dos son y están mayores, y lo que me preocupa, no es tanto que se puedan marchar mientras yo esté fuera (que, evidentemente, es una posibilidad, que me dolería muy mucho), lo que de verdad me da miedo es volver, y que ellos ya no sean quien son hoy. Ya sabemos que las personas mayores van dando bajonazos, de un día para otro, se van consumiendo…y me duele mucho pensar que, puede ser, que me pierda el último año que continúan siendo ellos. Ojalá no sea así.

Además, mi prima también se marcha el curso que viene de Erasmus (casualidades de la vida). Las dos únicas nietas de mi abuela, se le van. Y la verdad es que me rompe en pedacitos el corazón pensarlo. Mucho.

No sé qué situación tenéis las que emprendéis esta aventura.

¿Qué os dejáis vosotras?

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2 comentarios sobre “Lo que te dejas…

  1. No puedo dejar de entenderte más. Y es muy, muy, muy duro. El único consuelo que pueda darte, y hablo desde mi experiencia y de la de los otros au pairs que conozco, es que cuando vengas y empieces, vas a estar tan sumamente ocupada durante el día, y tan sumamente cansada cuando llegue la tarde/noche, que apenas vas a poder pensar en ellos a menos que no quieras. Pero tu mente va a estar siempre ocupada y, por la noche, dormirás como un bebé. Cuando los recuerdas vengan, puedes bloquearlos con relativa facilidad como forma de autoprotección, si quieres. O ahogarte en ellos, si es lo que prefieres. La mayor parte de las veces, prefiero mil veces bloquearlos.

    Como supongo ya sabrás por mi blog y las mil veces que lo digo, yo he dejado atrás mi perro. Y puede que a la mayor parte d ela gente le parezca superficial, que debería importarme más mi familia o amigos, las personas. Pero no es verdad. Ellos sé que están bien, y aunque me quieran y yo les quiera a ellos, no les necesito. Necesito a mi perro. Y lo peor es el que el muy cabrón no me necesita tanto a mí mientras tenga a alguien que le cuide bien, que lo tiene. Pero yo le necesito. Tiene 14 años, y está enfermo, y pienso exactamente como tú con tus amigos, ¿me estaré perdiendo el último año de vida que le quede? No importa que él siga ahí cuando vuelva. Me estoy perdiendo un tiempo precioso que pasar con él, que disfrutar, que magrearle o que dormir abrazándole. Sí, he tenido 14 magníficos años con mi bastardo canino, pero los últimos de ellos, lo estoy perdiendo. Completamente. Antes conocía cada parte de su cuerpo, podía reconocerlo mejor por el tacto incluso que por la vista, incluso su olor. Ya no recuerdo nada de eso. Cuando me envían fotos de él, es como ver a un extraño. Probablemente lo vuelva a recuperar cuando lo vea, o no, pero lo cierto es que soy espantosamente consciente de que, para mí, en este momento, es que como si ya hubiera pasado lo que más llevo temiendo desde hace años.

    Siento la parrafada.

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  2. Jolin!! Qué lastima, ¡de verdad! Yo la verdad que no tengo un amor muy desarrollado hacia el reino animal (digamos que no me gustan mucho) pero justo la sensación que describes es lo que me pasa a mí con mis abuelos…pfff y lo que dices de bloquear, yo también soy de ese estilo (hasta el momento, lo he sido, espero que una vez allí, así continue!) Me he tenido que volver a leer la entrada de la compra, porque enserio, es la risa!! pero que cruel has sido con el chivatazo…pobre niño!! jajajaja

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